domingo, 23 de junio de 2013

"Sálvame de lujo", Stephen Jay Gould e inteligencia.




  La verdad es que no suelo ver mucho la televisión: me aburre soberanamente. Pero, zapeando el otro día, me detuve en un programa de un canal muy conocido en el que un grupo de personas vociferaban de forma muy animada. El tema que trataban los "contertulios" era, ni más ni menos, el de la inteligencia. Casi nada. Uno de ellos le decía a una "periodista", en un tono despectivo, que cerrara el pico, que no estaba capacitada para hablar ni para dar su opinión sobre un tema determinado (no recuerdo cuál era exactamente dicho tema), pues en las diversas pruebas de inteligencia, que les había realizado no hacía mucho una psicóloga a todos los que participaban en el "coloquio", había obtenido un cociente intelectual bajo. Pasaban los minutos, y unos y otros utilizaban como arma arrojadiza lo del cociente intelectual para desacreditar y, más aún, para machacar a sus adversarios en esta pseudotertulia.

   Creo que las personas que ven regularmente este tipo de programas muy probablemente  conciban éstos como una mera representación teatral y, todavía más, como una auténtica performance. ¿Son programas basura o un entretenimiento diferente? Yo ni entro ni salgo en esta cuestión. La verdad, a mí no me entusiasman nada estos espacios televisivos, no los sigo nunca, pero cada cual que vea lo que considere oportuno. 



  Probablemente los participantes en esta clase de amarillentos shows dicen lo que dicen con conocimiento de causa. Y si no es así, que también puede ser, entonces... me preocupa bastante el asunto. 

 Belén Esteban vuelve a 'Sálvame Deluxe' muy emocionada

  Existen montones de libros que nos hablan de la inteligencia, además de un sinfín de páginas en Internet que tratan el tema más o menos en profundidad. Sólo diré que la inteligencia es algo que, a día de hoy, nadie ha podido estudiar de forma total, completa, absoluta; ni los maestros, ni los psicólogos, ni los pedagogos, ni los psicopedagogos, ni los psiquiatras, ni los biólogos... Únicamente poseemos algunos destellos de lo que es o puede ser eso que llamamos inteligencia.

  Hasta ahora, con las pruebas que tenemos (test), podemos medir de un modo u otro el área lógico-matemática, la lingüística, etc., pero otras clases de inteligencia no son del todo mensurables, al menos por ahora. Nos encontramos con personas que son excelentes matemáticos, pero éstos fallan, o pueden fallar, estrepitosamente en sus relaciones personales y sociales; y viceversa.  Por lo tanto,  no sería más inteligente el buen matemático que el que se desenvuelve bien, pongamos por caso, en el ámbito social o emocional. 

  Hoy sabemos con certeza que hay otras capacidades cognitivas, como son la intrapersonal, interpersonal, la musical, la visual-espacial, la cinética, la naturalista... Vamos, que según los últimos descubrimientos en pedagogía, psicología y neurología (véase lo estudiado por Howard Gardner, psicólogo y profesor de la Universidad de Harvard, Massachusetts), Michael Jordan, famoso exbaloncestista norteamericano, no sería menos inteligente que Einstein; simplemente sus inteligencias pertenecerían a áreas distintas, aunque conectadas de alguna forma. Tampoco sería más inteligente Stephen Hawking que Mozart o Stravinsky. Asimismo, un  representante de un famoso escritor no sería menos listo que el propio escritor; o el  mánager de un excelente futbolista no sería menos avispado que el deportista en cuestión. 

 Casi todos podemos conocer a alguna persona de nuestro entorno que, no destacando mucho en lo puramente académico, se maneja extraordinariamente bien en las relaciones sociales y humanas. Esto también es ser inteligente. ¡¡¡Y tanto!!!

Y es que la concepción de inteligencia ha ido cambiando mucho a lo largo de las décadas.

  Bueno, volviendo al programa televisivo con el que comenzaba este escrito, cuando un contertulio le dice a otro que se calle porque su cociente intelectual (obtenido a través de las típicas pruebas tipo test) es bajo, puede querer decir dos cosas:

1) Que la persona que ataca a su adversario sepa que ser inteligente es muchísimo más que hacer complejas ecuaciones o ser un excelente orador (así, el "agresor" estaría realizando una representación teatral, cosa muy habitual en estos espacios televisivos).

2) Que no sepa que ser inteligente también es dominar la inteligencia emocional, la social, la cinética, la musical, la existencial o filosófica..., además de la capacidad para el lenguaje y las matemáticas (nadie niega que estas dos últimas son muy importantes, claro).


  La verdad es que me decanto por pensar que algunos de los que arremeten contra otros con estos zafios argumentos están más dentro del punto 2.  Los que embisten a personas con estas peregrinas frases se retratan al instante.

Como dijo Einstein en una ocasión: 

-Todos somos profundamente ignorantes, lo que ocurre es que no todos ignoramos las mismas cosas.

  Uno de los investigadores que más duramente ha criticado los test clásicos  que se realizan a escolares (también a adultos) para medir su inteligencia ha sido el estadounidense Stephen Jay Gould (profesor de Harvard, divulgador científico, paleontólogobiólogo evolutivo e historiador de la ciencia),  ya que sostiene que la inteligencia es difícilmente mensurable.  Por esto, recomiendo vivamente el libro La falsa medida del hombre, donde Gould describe  que dos de las técnicas habituales utilizadas para medir la inteligencia, la craneometría y los test psicológicos, se basan en dos falacias, en dos grandes mentiras. 

   A ver si  los "tertulianos" se informan un poco más sobre qué es eso de ser inteligente. Ellos también son inteligentes (aunque más cuestionable es el empleo que hacen de esa inteligencia),  pues dominan ciertas habilidades cognitivas.
 Pero, desafortunadamente, siguen con su línea de realizar una performance televisiva, y deciden atacar  a sus contrincantes con estos  monumentales dislates.   

Y recordad: los test habituales de inteligencia no recogen adecuadamente la capacidad que posee un individuo para recordar, pensar y razonar.



Para saber más:




2 comentarios:

  1. La verdad es que si, para quienes trabajamos con adultos o niños, es fácil darnos cuenta de esta diferencia de capacidades en las personas. Menos mal que Gardner nos dió a conocer este brillante estudio, pues muchos seguirían valorando como "inteligencia" a quienes se desmepeñan mejor en el área Lógico-matemática.

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  2. En efecto.¡¡¡ La inteligencia es muchísimo más que dominar el ámbito lógico-matemático !!!

    Julio C. Llamas Rodríguez.

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