viernes, 17 de febrero de 2012

Libro "Maestros de la República"

             


 “MAESTROS DE LA REPÚBLICA. Los otros santos, los otros mártires”. (María Antonia Iglesias )

Éste es un libro que te engancha, te estremece y te conmueve.  Es la historia de once maestros republicanos asesinados por las hordas fascistas, con la connivencia de la derecha recalcitrante y más extrema. Pero esta narración no es sino la muestra de lo que fue el frío exterminio premeditado, planificado y estudiado de los que fueron el firme puntal de los valores republicanos: los maestros de la República.
Cuando la España caciquil y derechona se levanta contra el gobierno de la República, no piensa sólo en vencer, sino en erradicar los valores que ella representaba y que tanto esfuerzo costó implantar en la sociedad. Había que exterminar, destrozar, arrancar de las conciencias el mínimo germen de libertad, solidaridad y respeto por los demás. Esa sería la garantía de la implantación de la obediencia y del miedo que querían imponer y que impusieron durante cuarenta años de cruel dictadura. 
Los entrañables personajes de este libro, republicanos y en un noventa por ciento católicos practicantes, no fueron asesinados más que por algo que cuenta una de los entrevistados por la autora: Pastora Palomo, alumna de Carmen Lafuente, maestra de Cantillana (Sevilla) y fusilada en julio de 1936: “Ellos no querían que los maestros enseñaran porque sólo querían resplandecer ellos, y que los pobres nos muriéramos de hambre y que no aprendiéramos nada los pobres”. En esta afirmación rotunda, sencilla y clara, se encierra la respuesta al por qué de estos asesinatos selectivos. “No querían que  los pobres aprendiéramos nada”. Un obrero, un jornalero culto es un potencial enemigo. No interesa que la clase trabajadora aprenda demasiado. Hay que erradicar el mal y con él a aquellos que lo propagan: los maestros, que además eran en su inmensa mayoría líderes sociales que ayudaban y aconsejaban en sus derechos recién conquistados a los padres de sus alumnos a los vecinos de su pueblo. 
Y así, por poner sólo un ejemplo, no ya de asesinato, sino de crueldad, está el de Arximiro Rico, maestro de Baleira (Lugo): “Lo prendieron y se lo llevaron mientras su madre pedía que lo dejasen. En La Muiña pararon para comer y beber en la taberna de mis abuelos y lo dejaron atado a una argolla que se utilizaba para atar al ganado. Mi abuela intentó darle agua y no la dejaron. Le dieron en cambio unas patadas. Y siguieron bebiendo, probablemente para coger fuerzas. Después se dirigieron por la sierra en dirección a Montecubeiro, que había sido declarada zona de guerra y donde un teniente coronel de la Guardia Civil se encargaba de hacer valer la fuerza del terror. Alguno de los que con él iban hicieron sin esfuerzo parte de la subida, pues subieron a caballo del maestro de San Bernabé. Y en la sierra de Montecubeiro sucedió lo que resulta más estremecedor. Le cortaron los testículos. Le quitaron los ojos. Le cortaron la lengua. Y lo remataron a palos y a tiros de escopeta. Era el primero de septiembre de 1936”

Antes era la oligarquía terrateniente, hoy, son la oligarquía financiera y las grandes corporaciones a quienes les interesa que la clase obrera, la clase trabajadora, carezca de la educación suficiente, para así, poder manipularla a su antojo. Hacer de ella un rebaño sumiso, sin conciencia de sus derechos, atontada por la televisión y engañada por los medios de comunicación, un rebaño manipulable en el que subirse para seguir obteniendo sus pingües beneficios.
Hoy más que nunca es necesario el dotarnos de una Escuela Publica y de unos maestros (profesores de primaria, secundaria, escuelas de adultos...) dignos y valientes capaces de llevar el mensaje de igualdad, fraternidad y cultura para conseguir una sociedad más libre y más justa.

Un libro muy muy recomendable para todos los docentes.

miércoles, 15 de febrero de 2012

Libro "La fórmula preferida del profesor"

                 


Una historia de amor, amistad y transmisión del saber. 
Auténtico fenómeno social en Japón (millones de ejemplares vendidos) que ha desatado un inusitado interés por las matemáticas. Esta novela catapultó a Yoko Ogawa a la fama internacional en 2004. 
En este interesante libro se nos cuenta delicadamente la historia de una madre soltera que entra a trabajar como asistenta en casa de un viejo y huraño profesor de matemáticas que perdió en un accidente de coche la memoria, mejor dicho, la autonomía de su memoria, que sólo le dura 80 minutos.
Apasionado por los números, el profesor se irá encariñando con la asistenta y con su hijo de 10 años, al que bautiza «Root» («Raíz Cuadrada» en inglés) y con quien comparte la pasión por el béisbol, hasta que se fragua entre ellos una verdadera historia de amor, amistad y transmisión del saber (no sólo matemático). 

Poco a poco se van creando lazos afectivos entre ellos hasta formar una especie de familia, atípica, pero familia al fin y al cabo.
Y a aquellos que al leer la palabra "matemáticas" se echen atrás, decirles que no tienen nada que temer, porque los conceptos matemáticos que se manejan están explicados con sencillez, tal y como se los cuenta el profesor a su asistenta y al niño.
Sin necesidad de que el lector tenga grandes conocimientos matemáticos, la autora es capaz de transmitir la belleza de las matemáticas y de los juegos misteriosos y  maravillosos en los que se enredan los números.

Un libro muy interesante; muy bien escrito.

Recomendado para todos los profesores (primaria, secundaria, escuelas de adultos...)





La autora: Yoko Ogawa

sábado, 11 de febrero de 2012

Nuestro mundo (o no)

                           
  A  nuestros alumnos deberíamos enseñarles a ser verdaderamente críticos; en definitiva, a pensar. Educar es formar personas aptas para gobernarse a sí mismas. Da igual el nivel educativo. Desde la Educación Infantil hasta la Universidad se puede y se debe hacer este tipo de educación. Esto es enseñar de verdad. Por supuesto que las Matemáticas, la Historia, la Música, la Lengua, la Educación Física o las Ciencias Naturales son importantes, pero igual o más trascendental que todo lo dicho anteriormente es fomentar el pensamiento crítico en nuestros niños y adolescentes. Y es necesario que los alumnos y alumnas sepan en qué mundo viven.
Las viñetas que se exponen a continuación reflejan una realidad próxima a nosotros. El autor es el ilustrador y dibujante K. Makarro.












martes, 31 de enero de 2012

Sí a la educación pública.



  


La enseñanza pública llega a cada uno de los rincones de nuestro país. La enseñanza pública acoge a todo el alumnado, sin discriminación, sin selección previa, sin prejuicios, y con el compromiso de proporcionarles una educación de calidad.
La enseñanza pública está impartida por un profesorado bien preparado, vocacional y experto; un profesorado que merece todo el reconocimiento y apoyo a su trabajo.
La enseñanza pública es la elegida por la inmensa mayoría de las familias de nuestro país. En ella se escolariza a la mayor parte de la población y está en auge. Por ello, los responsables políticos están obligados a garantizar su calidad y permanencia.
La enseñanza pública es un compromiso de todos, porque la financiamos entre todos, sabiendo que así garantizamos la igualdad de oportunidades de todos los niños y niñas.
La enseñanza pública ha constituido, a lo largo del tiempo, la garantía de una educación de calidad, y hoy es una pieza clave de nuestro contrato social, porque es la que mejor garantiza el derecho constitucional a la educación.
Sin embargo, los gobiernos están haciendo pagar a la enseñanza pública una crisis que ella no ha causado. En estos momentos está amenazada por los recortes que se están aplicando a las inversiones en educación, que implican el despido de un buen número de docentes, la reducción de los programas y una disminución de la calidad y equidad de la enseñanza que recibe el alumnado.

Porque la enseñanza pública es la única que garantiza la igualdad de oportunidades, la cohesión social, la superación de las desigualdades de origen, la vertebración de toda la sociedad en un objetivo común y el progreso individual y social de todos, no de unos pocos.

Por todo lo anterior:

1- Debemos situar a la educación pública en el eje de las prioridades políticas,
sociales, ciudadanas y familiares.  

2-Debemos reconocer que sólo ella puede hacer efectiva la igualdad de
oportunidades, convertirse en herramienta de progreso y ofrecer perspectivas
a todos los niños y jóvenes, sin exclusión.  

3- Debemos aumentar su prestigio y respaldar a su profesorado con nuestro
apoyo y confianza. Cuando algunos políticos desacreditan a los docentes de la
enseñanza pública, se descalifican a sí mismos. Por eso exigimos que se valore
públicamente la importancia de la educación y de todos los trabajadores y
trabajadoras del ámbito educativo, con hechos, con palabras y actitudes.

4- Debemos financiarla adecuadamente y protegerla de los recortes
presupuestarios y de las consecuencias de la mala gestión que han hecho los políticos. 

Porque la educación nos construye, nos enriquece y nos da libertad para mejorar el mundo.
La educación cambia la vida.  La educación es el futuro. 
Y la educación pública garantiza ese futuro, para todas las personas, sin diferencias.

 Manifiesto en defensa de la educación pública.


     Esto es lo que está pasando, por desgracia.


sábado, 14 de enero de 2012

¡Homenaje a todos los profesores y profesoras!




Dedicado a todos los profesores y profesoras de Educación Infantil, Primaria, Secundaria, Escuelas de Adultos, Educación Especial, Conservatorios, Escuelas de Música, Artes y Oficios, Universidades, etc.



Un maestro enciende tu intelecto.

Un maestro te muestra diferentes perspectivas.

Un maestro te abre al mundo.
Un maestro te prepara para el viaje interior.
Un maestro te envía al camino de la libertad.
Un maestro hace que desarrolles el pensamiento crítico.
Un maestro te muestra dónde estás tú en relación con el mundo.
Un maestro retira tus prejuicios y te hace consciente de tu propio ego.
Un maestro abre tu mente.
Un maestro te muestra el camino de la serenidad y el equilibrio.
Un maestro es un pensador que transmite pensamientos.
Un maestro te guía con el ejemplo.
Un maestro te enseña a vivir.
Un maestro siembra la semilla de la curiosidad.
Un maestro es un excepcional guía.

Un maestro te motiva para que descubras las cosas extraordinarias que tiene la vida.





La educación es algo extraordinariamente importante.
No lo olvides; nuestro futuro depende de ella.